Tu expresión me somete al sentimiento
de flanquear tus fronteras corporales
de mostrarte que bien puedo quererte
y no serte uno más de los mortales.
Para ello te pido que me invites
a ser parte de tu vida desde ahora
quiero un punto inicial, una partida
comenzar a recorrernos sin demora.
Sin promesas de por siempre, te prometo
con amor interminable, te convido
a que juntos construyamos los momentos
y anidemos nuestros sueños en el limbo.